martes, 17 de mayo de 2016

salvar tiempo en la mina de diamante
pasados largos veranos con los ojos muy fijos, muy fijos
testimonios

el niño miraba en el rostro vacío muy cansadas

tumbas para gacelitas
y les rompieron las patas en cruz

suspiraban las gacelitas

sembradas entre muertos y armas químicas

martes, 12 de abril de 2016

Traía pan seco en las manos
Pim, de polvo

Una moneda de oro crecía en su vientre
largas patas del hambre
y él claro          como una sentencia

viernes, 25 de marzo de 2016

la maraña gris...  "ya estamos listos"
como jilgueros...
                                "se acabó la tontería"
y se torció

el cinturón revienta
en la boca de humo se hunde en mi cabeza

jueves, 18 de febrero de 2016

no puede contenerse    voltean las trampas del dulce
Y raja la tierra del disgusto

con el vaivén de las manos
ya se ve

el fantasma del sofá  no cabe en sí
hizo un frío en las cortinas
que no lo recordaremos
te digo que viene a cargar las horas
 




martes, 16 de febrero de 2016

Sangran la palma
Hacen pactos
y fuerza

Violetas, los cuelgan, lavandas
las garras del lince

No pueden preguntar

sábado, 6 de febrero de 2016

lazos de negro

se acerca
y no me dijo nada, me dijo
mis hombros serán de piedra de qué serás tú

vas a romper la pared
y no tiemblo

La selva palidece los errores como bestias

sábado, 23 de enero de 2016

miserable
viene agua al hondo cuerpo
de metal

despierta como una piedra fría
bajo la ene
sácame del monte donde nos hemos encontrado
desnudos de horror

miércoles, 16 de diciembre de 2015

ruido blanco


de las monedas caer al pozo


en gotas del ambiente

el nido caló

martes, 15 de diciembre de 2015

la niebla esconde a los hermanos

de frente

se desvisten santo y seña

miércoles, 9 de diciembre de 2015

el ave

espera sombra del portal


moja las patas en veneno

quemándolas, fijas

desgarran


la calma de los filos

doblan su noche como párpados

viernes, 27 de noviembre de 2015

un grito
marca las horas del suelo
a ciegas

el día más viejo
del terreno de su oído

miércoles, 11 de noviembre de 2015

No busques comprensión
no esperes compasión

lunes, 9 de noviembre de 2015

silencio aplastador

de su jugo y sangre, asco

salivas y torrente blancos huertos de los bucles: ¡Muerte al mirador!

nunca tendrán bastante

jueves, 5 de noviembre de 2015

doblan los ojos
el silbido de espanto

vuelve la ola
a poner una trampa al oído

la brújula se infla en una flor de horquillas
contrae         viento, y se desarma

lunes, 2 de noviembre de 2015

el soplo en la plata
alcanza la noche salpicando como un juego; al pulir
Pietro volcó de la almohada despertando a sus padres

hasta llenar la sombra de los pasos

Por debajo de la cama
enlazada como plata de cuevas y estanques

lunes, 26 de octubre de 2015

pero el más pequeño va con una muletita, tan enfermo que no pide nada
no he parado de pensar en qué llevar

los lirios de la repisa muerta
respirando mucho frío

un cauce de sus brazos, cuello y vientre: la niebla arde y se cuela por la mancha
de sus ojos

Abrí la puerta del cuarto y me solté del rojo

setenta días

Descubren mayo

como el calor del grillo que salta en nuestras cabezas llevando el aire de una sábana

miércoles, 21 de octubre de 2015

perder
los bichos en la luz, y sus calambres
los rompi del manantial de hojas de invierno, olvidé, olvidé...

en sus huesos de mimbre cuentos que no saben, no sabrán los secretos

viernes, 16 de octubre de 2015

el dolor estaba seco sobre el rastro de la boca
volqué derrumbando los palos de la cuna
Frío de cólera    enferma    enferma    un grito

miércoles, 14 de octubre de 2015

la niebla   
el río huye
un rostro de humo; se congelará

atraviesas el bosque en un relámpago

empapada de hojas el diluvio entrará en tu ojo
un festival de demonios, y hubo un eclipse

jueves, 8 de octubre de 2015

cruza tu cuerpo este santo frío
la sombra se ensarta en la uve
desde ahí

forja un clavo en la espalda, negro y fresco

sábado, 3 de octubre de 2015

la velocidad setenta esfera de luz
acercándose al tiempo y sus alas, respiró
de la columna de marfil rotísimas
de sus sagaces mentiras, el invencible uno...

no jugamos al mismo juego